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domingo, 6 de noviembre de 2016

Monster Chef “Senior” (Parte 1)…


 
No dejemos de considerar que es una producción para televisión abierta, -no en vivo, y con repeticiones-, no dejar de tomar en cuenta que también hay un sinfín de intereses encontrados por las menciones publicitarias, y finalmente rematar con el manejo visual de las emociones o sentimientos de los concursantes de manera dramática o telenovelesca; así probablemente esta crítica no tiene lugar al querer ser objetivos o imparciales, ya que sin duda se mezclan los ingredientes idóneos para lograr ser en estos momentos uno de los “realitis” con mayor audiencia en la televisión mexicana.

Ser chef es una opción en la oferta académica profesional universitaria, y toda una oportunidad en el mercado laboral cuando se tienen las cualidades, calidades y amistades necesarias para posicionarse dentro del universo culinario. De no tenerse éstas, el destino final, aun tras una impecable carrera, será abrir una tortería más, o una cocina económica con tintes muy minimalistas europeos poco baratos, y sí extraños para paladares que no consideran combinar el frijol con el paté de foie, o la flor de calabaza con jamón serrano.

En este blog ya hemos planteado la siguiente pregunta: ¿quién nos enseña a comer, a alimentarnos?, mas no a preparar platillos ¿correcto?.

Pues en esta ocasión tenemos a esta producción que pretende exponer lo fácil que es realizar unos clásicos tamales en 30 minutos, o descuartizar y preparar codornices (sin cazarlas) en 45. Otra gran enseñanza es el confitar, sin escatimar en el uso de la manteca de cerdo, o el uso de pan de caja para emparedados “gurmet”, y hasta el empleo de sazonadores concentrados comerciales de deshechos de pollo aun entre grandes candidatos y candidatas al reconocimiento de ser chef maestro. Consideremos también que estos personajes se autonombran chefs por su gusto por la preparación de platillos como herencia familiar, sin embargo no se observa en ellos la vocación, mas que en el más joven de ellos por efectivamente estar en curso de la licenciatura en gastronomía.

Es bien sabido que la tv abierta comercial no pretende educar a su público, de hecho, su misión no oficial es la generación de confusión en temas relevantes como la economía, la cultura general, la sexualidad o la política, pero obvio, lo que más nos importa aquí es el tema de la comida.

Sin duda es un tema en el que nos extenderemos por más de una entrada, ya que debido al gran poder de la “teve”, se está generando un efecto de “culturización” gracias a la inspiración y manejo de emociones que logran estas emisiones, más adelante platicaremos de otra que ya están promocionando.

Para terminar esta entrada, ¿qué consideras más importante en la alimentación, la rapidez o la tradición, la practicidad o la experiencia?, y ¿quién consideras Tú, que te haya enseñado a comer?

 Ayúdanos con tu respuesta...

 ¡Provecho!

domingo, 29 de noviembre de 2015

¡Come bien!



Siempre nos han dicho, desde niños, “come bien”, “aliméntate sanamente”, “no comas porquerías”, pero si nos regresamos un poco, puede surgir la pregunta; aparte de los ingredientes, origen, insumos, marcas, procesos, y demás… ¿Cómo es comer bien?
 
       El proceso mecánico de alimentarse requiere varias funciones de nuestro organismo, unas conscientes y otras no, es decir, unas las realizamos nosotros y otras nuestro sistema por nosotros, básicamente las masticación y los procesos de desplazamiento del quimo (nombre que se le da a la comida liquidificada que pasa del estómago al intestino delgado, ya mezclada con nuestros jugos gástricos), y por último, la formación de materia fecal y su expulsión.

       Pero si nos detenemos tan solo en la boca, existen dos procesos fundamentales e importantísimos para una buena digestión. Masticar y ensalivar.

       Es real que esto depende de una buena salud dental, (por eso hay que cuidarla, pero eso es otro tema) y desde el momento que llevamos a la boca el alimento el proceso se debe hacer de manera consciente mas no tensa. Masticar implica no necesariamente contar las veces que lo hacemos, sino percibir la textura que logramos con esta acción; hay alimentos que por su consistencia requieren más repeticiones, y algunos otros que aparentemente no, sin embargo aunque sea una consistencia blanda, tal como un plátano, algún postre cremoso o verduras cocidas, se requiere que la textura final al deglutirla o tragarla esta sea líquida en más de un 80%.

       Siendo alimentos líquidos, tal como un “jugo verde”, o un yogurt por ejemplo, el tema de la masticación puede no ser necesario, pero si la ensalivación, entonces tenemos la tarea de mezclar con saliva lo que no requiere masticarse.

       Esto se logra al tomar el trago, que no sea mayor a la cantidad que podemos mantener en la boca, revolver con la lengua y tragar o pasar. De esta manera se logra que el alimento, sea blando o duro tenga un contacto pleno con las enzimas de la saliva, aparte de un reconocimiento papilar que permite reconocer sus características de sabor y químicamente de composición para generar los jugos gástricos necesarios para su desdoble enzimático y protéico.


       Cuando no masticamos lo suficiente, y llegan al estómago pedazos enteros de comida los efectos son adversos siempre:

       Agruras

       Acidez

       Dolor

       Y en el peor de los casos pudiera darse hasta un proceso de ahogamiento.

La saliva es la primera enzima que comienza a trabajar en esta descomposición, entonces a la hora de comer, recuerden, que sea tranquilos, hablar lo menos posible, sin hacer un acto aburrido, pero si dedicando atención especial a tan necesaria acción.

    ¿Qué beneficios?

    Procesos digestivos más cordiales, mejor aprovechamiento de los nutrientes, sensación de saciedad más pronta, degustación más fina, control y baja de peso... "ahi no más"


     ¡SaludOS!

domingo, 18 de octubre de 2015

Trofo… ¿qué?



Vayamos de nuevo a los orígenes, TROFO es alimento, o relativo a la nutrición, y de ahí parte todo. Es decir, la mayoría de los regímenes de alimentación se centran en nuestra necesidad trófica elemental, para posteriormente determinar, ya sea por ideales, convicciones, restricciones, doctrinas o meras elecciones, las líneas específicas en las cuales se sustenta el qué comer y qué no, siempre en pro de un bienestar de salud permanente.
 
       De ahí tenemos la amplia gama de estilos de alimentación que se conocen actualmente: vegetariano, vegano, macrobiótico, carnívoro, frugívoro, crudívoro, ovolactoevegetariano, ortomolecular, y los que vayan saliendo. Esto en cierto sentido ya es Trofología, ya que bajo la lupa etimológica, nos regresamos de nuevo, trofo es alimento, y logos, tratado, ergo, todos, al alimentarnos, hacemos Trofología, y al momento de tratar determinadas circunstancias de salud más específicas, se recurre a la Trofoterapia. Esto nos podría colocar bajo la posibilidad de ver cualquier sistema de alimentación bajo su perspectiva trofológica y trofoterapéutica, es decir, qué implica cada sistema, y por otro lado, para qué se hace o adopta cada uno.

       En lo que aquí nos atañe, que es el “trofologueo”, nos enfocaremos a la diferencia básica que existe entre Trofología y Trofoterapia. El libro que lo explica es “Trofología práctica y Trofoterapia”, del profesor Nicolás Capo por ahí de los años 20, y básicamente, el primer concepto del título es la actividad de alimentarnos bajo una dieta alcalina de manera permanente. Y el segundo concepto, también del título, es encontrar y explotar el potencial curativo de lo que comemos. ¡Pero esto, insisto, en el contexto de los años veinte!.

       Hoy, casi un siglo después, las condiciones bajo las cuales se desarrolló la Trofoterapia creo que han cambiado ¿o no?... Los niveles tóxicos son sumamente elevados, la industrialización, procesamiento e ingeniería en alimentos nos lleva a dudar actualmente entre lo que es y no es alimento. Sinceramente creo que ni el mismísimo profesor Capo vislumbró a lo que ha llegado la industria de los alimentos en la carrera por crear, abastecer, monopolizar y explotar esta necesidad básica, lo cual continuará indudablemente.

       Actualmente la Trofoterapia considera que el Ser Humano se nutre por vías alternas, ya sea visual, auditiva o emocionalmente, es más, hasta la piel es una vía, tanto de excreción como de asimilación de elementos, y el olfato; por ende, la respiración consciente, dentro de la trofoterapia es un factor fundamental en la nutrición integral cotidiana, entre muchos otros asuntos rutinarios que trascienden la alimentación, con el fin de proporcionar al cuerpo de energía vital, que es lo que se busca, en esencia en lo que comemos. La Trofoterapia busca mediante una alimentación alcalina y atóxica, aparte de otras prácticas rutinarias (de las cuales hablaremos más adelante) la limpieza total de nuestros sistemas, con el fin universal de conservar o restituir la salud.

       Sin duda, hay demasiado del tema por explorar, y aquí intentamos bajo el principio de la reflexión siempre estar cerca de generar Conciencia Alimenticia tan importante y necesaria a todos los niveles, para tener una Vida de calidad y productiva.

domingo, 11 de octubre de 2015

No necesariamente “Somos lo que Comemos”





Seamos objetivos, los términos "Historia" o "Histórico" tienen una gran carga de pesadez académica que desde que se escriben, o leen, espantan. Aplicable a cualquier situación, área, disciplina, persona o cosa, la Historia es inseparable de su Evolución, y por más que se quiera ignorar, todo, absolutamente todo es resultado de su desarrollo, impacto y trascendencia a través del tiempo.
 
       Sin duda, grandes descubrimientos, inventos o hechos que han marcado hitos en la cronología de vida del Ser Humano, tienen en personas claves a sus “padres” o “madres” por ser quienes fueron la piedra angular en la puesta en marcha de algo o incluso en la difusión de algún concepto de Vida tal vez, pero eso no lo marca ni la persona misma, ni sus allegados (si no, caemos en Ego). Es nombramiento o una consecuencia que se da naturalmente.

       Dentro del cuidado de la Salud a través de los alimentos me atrevo a decir que el establecimiento de “paternalidades” viene a ser una carrera que se corre actualmente con ánimos de protagonismo, egocentrismo y monopolio en beneficios totalmente personalizados, al erigirse figuras humanas que se auto proclaman como padres de formas de alimentación que ya existían desde hace siglos; simplemente, la curación o restitución de la salud a través de lo que se come es resultado de una necesidad vital que es simplemente el subsistir.

       Se come por supervivencia simplemente. O sea, no hay “padre” o “madre” de la Alimentación en si.

       Se elige qué se come por oportunidad. Las circunstancias que determinan qué se puede comer son totalmente variables.

       Se crea lo que se come por posibilidad. En su desarrollo, la Alimentación se suma a otras disciplinas para satisfacer intereses especiales y muy específicos.

       Se selecciona qué se come por convicción (personal o mediática). Debido al impacto personal de los insumos en cada ser en particular, y aquí la variable más considerable es la influencia de los medios.

       SE ELIGE, SE PREPARA Y SE COMBINA LO QUE SE COME POR TÉCNICA TROFOTERAPÉUTICA…

¡Ah, la Historia, la historia…!

Nicolás Capo, 1899 – 1977. Creador de la Trofología o “ciencia de la alimentación” encarnó el sector más radical y a la vez más consecuente del naturismo siendo el precursor indiscutible de lo que años más tarde la ciencia reconoció como higienismo o “higiene vital”. Hoy bien llamada TROFOTERAPIA.

Pitágoras, 572 – 469 a.C. Aparte de las matemáticas, practicó el vegetarianismo desde antes de Cristo y si es el padre o no, no lo supo.

Donald Watson, 1910 – 2005. Fundador del concepto veganismo en el siglo XX, y él no se proclama como “padre” del mismo.

Felipe Hernández Ramos. Actual. Como pionero de la nutrición Ortomolecular, lo cual es consenso científico y está actualmente en desarrollo, implicando a muchas más personas.

La Alcalinidad como concepto existe desde hace eones, sin embargo el Dr. Robert O. Young 1952 – (    ), la retoma y propone como factor primordial de la dieta, mas no se proclama como “padre” de.

       El Arte de Vivir, que en sánscrito se conoce como Ayurveda, tiene más de 6000 años de antigüedad, y ¿quiénes sean sus padres?, ahora no se sabe; nosotros sus hijos e hijas, no tenemos más que tomar lo que nos hace bien de las diversas técnicas existentes, realmente practicarlas, y de ser posible mejorarlas.

       En nuestros días, más allá de los protagonismos, creo debemos entender que el desarrollo de las disciplinas que benefician o impactan positivamente al organismo, son resultado de la experiencia, conocimiento y propuesta de muchas personas. Todo es y se dirige a los patrones multidisciplinarios para ser cada vez más asertivos e incluyentes en los beneficios que se logran por la dedicación a tal o cual rama de la Alimentación en este caso.

       La siguiente entrada trofologueará sobre el origen, desarrollo y concepto de la Trofología y la Trofoterapia, su visión histórica y actual… a fin de cuentas es muy sencilla y, como dice una entrada anterior de este blog, ¡Todos somos Trofólogos!.

domingo, 16 de agosto de 2015

"Dumbo, Yo Soy tu Padre"


Creo que hasta ahora ha quedado claro que “Trofologuear”, no incurre exclusivamente en el terreno de la Alimentación. Una forma de ver la acción de “trofologuear”, es estar al tanto de los tóxicos que se ingieren, por cualquier vía, o a los que se está expuesto cada uno de nosotros y nuestros seres queridos en el día a día, en este caso, los “peques”.

       Hace unas semanas se presentó en la Cineteca Nacional un ciclo de películas “de Disney”, en versiones originales, y de entre la Cenicienta, Pinocho, Bambi, y otras historias más, Yo fui invitado, en familia, a ver Dumbo. Sin duda, y abriéndose al tema de los valores, resulta ser una historia conmovedora; tanto de superación, de autoestima, aceptación, fortaleza, amor y valentía. Es decir, un coctel de emociones que a la fecha entiendo se perciben un tanto lejanas en ciertas aficiones lúdicas de los infantes. 

       No me quiero meter al tema de “pérdida de valores” porque definitivamente es necesario considerar que “son otros tiempos”, otros medios, nuevas tecnologías y una enorme cantidad de conexiones mediáticas y/o mercadológicas que existen en torno a un mismo tema o personaje de ciencia ficción. Retomando a Dumbo, o Pinocho, y hasta al mismísimo Bambi, no dejan de ser unos “dramones” pero en donde “la estética” de la imagen que se percibe es más “ligera”, en el sentido de los estímulos. Me explico:

       Pensemos en Star Wars, o “La Guerra de las Galaxias”; es una historia más de la eterna lucha del Bien contra el Mal, y la constante penuria del Ser Humano entre estar de un lado o del otro, a la par, conlleva temas de odio, traición, secretos, un poco de violencia emocional, -la física esta muy controlada-, disparos, batallas, e incluso, incesto dada la “relación” que llega a sospecharse entre Luke y la Princesa Leia, quienes resultan ser hermanos. Todo esto contrasta con la “tierna” digamos, historia del elefantito orejón que es “buleado” por la banda, pero que resulta ser un maestrazo en artes circenses, por su exclusiva habilidad de entre los elefantes, de poder volar.

       Ahora, si bien estas dos historias no son dirigidas al mismo público, hay versiones animadas para televisión de “La Guerra de las Galaxias” producidas por fabricantes de juguetes, en las que se “infantiliza” la historia, pero mantiene los mismos mensajes para “compitas” de 4 – 5 años. Y entonces ya se inmiscuye el concepto del odio, de la lucha, la venganza, la destrucción, el aniquilamiento, y más emociones “tensas” en edades que definitivamente creo, deberían estar viviendo o percibiendo los conceptos de Amor, Aceptación, Protección, Solidaridad, e insisto, no es que la otra historia no los tenga del todo, pero la estética indudablemente no es la misma.

       Simplemente el estímulo que se logra se detecta inmediatamente en el actuar de los niños y niñas; verse identificado con un súper héroe infantilizado, (porque hay capitancito américa, hulkito, spidermancito, ironmancito y todos los que quieran) los hacen actuar, pelear, combatir, y a la vez, angustiarse, tensarse y adoptar las emociones de su personaje favorito, hasta el grado de gritar igual o hasta enojarse a un nivel personal alto. Obviamente las “novelas de Disney” no se quedan atrás en el dramatismo, y lo mismo puede resultar angustiante un venadito abandonado, o huérfano, o una chica maltratada por sus hermanas, en fin…

       Como siempre, esto es debate, y así queda, porque sin duda habrá personas que no les resulte nocivo que se perciban disparos, golpes, explosiones destrucción “malévola”, aun en estas versiones para menores, y que cada vez quede más atrás historias con diálogos sobre el poder o trascendencia de la mentira como en Pinocho, o las absurdas bromas de un “Pájaro Loco” (en caricaturas, lo cuál es otro tema) que son francamente inocuas y conservan un alto grado de inocencia, la cual debería permear Siempre en nuestras Vidas. Así como en la alimentación, -ahora si-, el “retorno a lo natural” es una de las claves para deshacerse de los tóxicos, sean físicos o emocionales. Y como hemos dicho, ya que todo esta íntimamente conectado, hasta con estos detalles de ¿qué es lo que vemos?, podemos ir controlando o “dosificando” nuestros niveles de acidez tanto física como emocional.
       O ¿no me digan que intentar dormir después de ver en la noche tres capítulos de  “The walking dead”, se duerme muy tranquilo? Aparentemente si, por el cansancio, pero emocionalmente para nada, y de ahí el desgano al otro día, fatiga, ganas de estar come y come carbohidratos... insisto, todo está relacionado. ¡Ojo con lo que vemos!

       ¡SaludOS!

domingo, 9 de agosto de 2015

La Salud no tiene Remedio…(s)




Agua con limón, para mejorar la digestión… 


Sandía, con lo blanco y las semillas, para despertar “la Alegría”…


¿Se le cae el cabello? Molonqui para dama o caballero…


       Así es como se percibe la posibilidad de restituir o mejorar ciertas condiciones de Salud que han ido mermando “naturalmente” con el tiempo. Es muy cotidiano escuchar y ver en las calles puestos ambulantes con productos para mejorar casos comunes, y difíciles, como diabetes, piedras en el riñón, problemas de hígado, falta de sueño, baja potencia sexual y más, mucho más.

       Estos puestos, y a veces tiendas formalmente establecidas, que ofrecen estas soluciones naturales no están tan errados, y el “remedio” que ofrecen es realmente el indicado para mejorar tal o cual condición de salud que nos viene aquejando y que hemos descuidado. Siendo realistas, la oferta de productos y formas naturales para solucionar condiciones de salud adversas existen, pero el asunto que no permite la eficacia total y contundente de los beneficios que se ofrecen a través de estos productos es la condición actual de la persona en específico.

       Me explico: Regularmente pensamos que las condiciones de salud adversas nos llegan naturalmente “por la edad”, y si bien el factor tiempo es determinante, no es NECESARIO que a su paso traiga de regalo las enfermedades. Sin embargo la correlación “edad / falta de salud” se cree normal y de nuevo “natural”. Ese es un factor, y el otro es, como hemos hablado ya en tres entradas anteriores, la ACIDIFICACIÓN general de nuestro organismo.

       Esta acidificación (casi normal por el paso del tiempo) es causante de dos circunstancias específicas: UNA, de condiciones crónico – degenerativas prematuras, prevenibles y corregibles al mejorar esta condición. Y la OTRA que provoca, es que precisamente toda esta gama de ofertas naturales para mejorar o solucionar condiciones de salud NO FUNCIONE DE MANERA CORRECTA.

       El cuadro es sinceramente contradictorio, imaginemos: Va la persona por la calle, “en familia”, y de cierto es que ya ha presentado dolores al orinar, pero en el restaurante que acaba de visitar, ya se bebió un refresco light, si le puso sal de mesa a su comida, y ésta fue un tanto grasosa porque “en la semana se cuida” y el fin de semana es para darse “ciertos gustos”… Ok. Pero entonces escucha que el te de “no se que hierbas” (no se puede recomendar algo así de la nada) limpia el riñón, mejora el aliento, quita lagañas, (porque los vendedores le echan de su cosecha), aparte “recoge bilis”, y casi casi hasta blanquea la ropa. Obvio estamos exagerando, porque para vender se promete mucho a veces. Sin embargo no hay duda de que la herbolaria ofrecida sea buena, no invasiva, amigable y hasta eficaz para la condición que nos aqueja, pero…

       Va de nuevo, la acidificación que existe en nuestro entorno es tan alta que no permite la acción de “los remedios naturales” y caemos en las contradicciones propias de estar al tanto de nuestra salud con opciones naturales porque “no nos gusta tomar medicamentos” y el círculo se forma; tenemos el síntoma, (originado por un mal consumo), optamos por el remedio natural y por lo mismo nos permitimos más “acidificación”, porque ya lo estamos “combatiendo”, por lo mismo mantenemos el entorno ácido, y el remedio, ante la ingesta tóxica definitivamente no trabaja, y la condición se mantiene e incluso empeora con el tiempo que perdimos en el transcurso de la dinámica de “ya le bajé y aparte estoy tomado el te para..." y aparte estoy tomado el te para..." condicis por el remedio natural, por lo mismo nos permitimos ma, no invasiva - s.nes de sa

       No hay remedio natural que pueda trabajar en un entorno ácido, ninguna hierba, infusión, fruta, polvo, extracto, ni nada que tenga pureza trófica va a prosperar en un ambiente acidificado. Es necesario alcanzar esta pureza sistémica para que la “farmacéutica natural” tenga en nosotros terreno de acción.

       De lo contrario, y así lo tiene pensado la industria de los medicamentos: a males originados por altas dosis de acidez, más acidez con la química, sí, se ve solución momentánea, pero de que se impacta de otra forma, de eso no hay duda. Nosotros tenemos la decisión: mantener acidez y remediar momentáneamente con más acidez, siempre considerando el indudable impacto a futuro; o alcanzar pureza trófica, erradicar acidez, y cuando se presente circunstancialmente alguna condición adversa tratarla realmente de forma eficaz y eliminarla definitivamente de nuestro entorno, NATURALMENTE.

¡SaludOS!dica en que lo remedio de la entorno  condicis por el remedio natural, por lo mismo nos permitimos ma, no invasiva - s.nes de say hasta empeora con el tiempo..dinámica en que lo remedio

domingo, 2 de agosto de 2015

No es lo "Mesmo"…


 
En las dos entradas anteriores hablamos de factores relacionados con la ACIDEZ, entendida esta como la sensación estomacal y/o esofágica que relativamente condiciona nuestra Vida por los efectos que provoca en el organismo; desde dolor, ardor o inflamación de estómago, pasando por reflujos y “quemazón” en la garganta, hasta la incomodidad de tener que desabrochar pantalón o falda por la manera en que se llena de gas el colon y nos hace sentir que reventamos.
 
       Todo esto (tratado muy someramente) es la Acidez “clásica” que día a día se va remediando con productos varios y que no solucionamos de forma drástica y definitiva con la eliminación de los productos que la crean y detona dentro de nosotros, a saber, la leche y sus derivados, exceso en el consumo de carne, TODOS los refrescos, las grasas saturadas, las harinas refinadas y medicamentos, entre otras cosas, y en general la mayoría de productos procesados suman a acentuar esta condición. Aparte de las EMOCIONES que ya consideramos.

       En esta ocasión (y aunque seguiremos hablando de este tema) vamos a diferenciar un poco a la ACIDEZ de la ACIDIFICACIÓN sistémica a la que se lleva al organismo también con el consumo de estos y más productos “acidificantes”, sin embargo, la acidificación se diferencia de la acidez en cuanto a las sensaciones y al entorno que afecta.

       Me explico:

       La Acidez se concentra y se relaciona totalmente en la zona gástrica, y la Acidificación sistémica tiene que ver con nuestro entorno acuoso corporal. Y considerando que somos más del 70% agua, la Acidificación puede resultar más nociva o de mayor impacto que la mal llamada Acidez “común”.

       La Acidez sistémica se va “logrando” también con el consumo de tóxicos y emociones mal manejadas, es decir, tanto Acidez como la Acidificación parten prácticamente de las mismas causas, la diferencia radical es que la Acidez se manifiesta más claramente con los síntomas ya conocidos, y la Acidificación sistémica se aloja y manifiesta silenciosamente de diversas formas.

       Esta acidez sistémica es considerada la generadora del terreno ideal para que se desarrollen hongos, virus y bacterias, y más allá de los números que determinan el qué es alcalino o qué es ácido, (y que más adelante platicaremos) la idea general en esta ocasión es exponer que efectivamente no es lo mismo manifestar acidez ya sea por algo que estamos consumiendo, o en el terreno de las emociones, algo que estamos vivenciando, a tener un entorno ácido general.

       Las anestesias vividas, el consumo de leche y derivados, el consumo de alcohol, mala respiración, carne en exceso, consumo crónico de medicamentos, falta de ejercicio, bajo consumo de agua, entre otros factores, van a gestar en nosotros un ambiente ácido que probablemente se manifieste al principio con síntomas de Acidez, pero que nos están avisando que ya el sistema en general dejó de ser alcalino y dará entrada a condiciones que de verdad, muy fácilmente podemos solucionar. 

       Vayamos poniendo atención en erupciones cutáneas “de la nada”, a caída de cabello “por nervios”, a mal humor “no se por qué”, a catarros y moqueras en niños y niñas que no ceden con nada, y más… todo eso, señoras y señores, es el comienzo de una Acidificación sistémica que, insisto, es muy fácil de eliminar si echamos una mirada a lo que estamos consumiendo nosotros y dando a consumir diariamente a nuestros seres queridos.

       ¡SaludOS!