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domingo, 3 de enero de 2016

Hay dos clases de personas...


Las que se alimentan y las que creen que se alimentan bien, y como estamos aun desvelados por estas recientes fechas, y leer es lo menos atractivo hoy:

Esto lo explica todo... (dale click)

 Les deseamos un feliz y trofológico 2016.

¡SALUD!

domingo, 27 de diciembre de 2015

Los 10 temas del año... ¡con propuesta!




“La Acidez”, “Cambio de hábitos”, “La Salud no tiene Remedios”, “Colesterol”, “No es lo “mesmo””, “Maestro, Sensei o Gurú?...” No necesariamente “Somos lo que Comemos”, “El impacto publicitario”, “Para Ma… ñana, a mamá” y  “Más acidez”… Y el que te interese lo encuentras en esta lista de aquí a lado >>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>

       ¿Qué nos importa realmente en tema de Alimentación?... Según nuestras estadísticas, “los remedios”. Bajo el entendido de que regularmente existe una solución a lo que sabemos nos provocamos, hemos desarrollado una dinámica gastronómica basada en el “no pasa nada, tú dale, ahí luego vemos, después te tomas tal o cual cosa, y ¿qué hay para el desempance?, lo comido y lo bailado nadie te lo quita”, y más. Eso es real y sumamente válido ya que está amparado por el “bendito” libre albedrío, sin embargo el riesgo se encuentra en el momento en que nuestra alimentación cotidiana, -si bien, no de todos los días, prácticamente de cada fin de semana-, se convierte en reflejos o flashazos de lo que son las grandes comilonas de celebración, y de comenzar con el uso de la sal de uvas, el trago de “pepto” o la ranitidina como si fuera cualquier cosa, se puede llegar a prácticas más extremas como provocarse el vómito para poder comer más y más. Y eso, aquí y en China, está mal por donde se quiera ver. No hay justificación, salvo que sea parte de desórdenes neurológicos y emocionales más importantes y que requieren de ayuda profesional integral.

       ¿Qué si está para no perdonarse ni mesurarnos en asuntos de bacanales gastronómicas y dejar a un lado el pesar o remordimiento por lo que comemos? Aquí una propuesta:

       El Cumpleaños, boda y respectivos aniversarios, otros sacramentos religiosos siendo organizador y/o protagonista, y de cualquier creencia.- Tu lo decides, y es parte de tus convicciones punto.

       El Año Nuevo, sea católico, chino, judío… etc.- Es convención social indiscutible, totalmente tradicional y presenta grandes oportunidad de degustación.

       Logro académico o profesional.- Te recibes, logras la maestría, entras a la uni; un ascenso, cambio de lugar de trabajo. Apertura de negocio… ¡Celébralo!

       Durante viajes de placer.- Sin palabras, busca lo más sano, pero no dejes de probar LO QUE SE TE DE LA GANA…

       Alguna invitación especial.- De esas en las que literalmente no puedes decir que “No”, por la oportunidad tan grande que representa, sea la compañía, el lugar mismo o la trascendencia de la invitación.

       Otras celebraciones locales, patrióticas, escolares y/o laborales, de verdad, NO ESTAMOS OBLIGADOS A “ENTRARLE”, piénsalo.

       ¿Qué está de pensarse en el caso de relacionar o justificar una comilona de nivel, y que en verdad no vale la pena el “sacrificio”?... Que gane el equipo favorito (esto puede suceder cada fin de semana si eres aficionado de muchos deportes), “salir de antro” (esto puede ser de jueves, viernes y sábados), celebrar el cumpleaños de compañeros de trabajo (regularmente dependiendo de las políticas internas se realizan celebraciones mensuales generales, sin embargo los festejos “clandestinos” digamos, siempre se dan, y se basan solo en frituras, refrescos y comida (?) de relleno.

       Y así nos inventamos muchas circunstancias más para comer cosas durante el año que tendrá repercusiones en nuestra salud, sin lugar a dudas… 

       Ahora que empieza un nuevo año, no se trata de propósitos radicales, “ahora si salgo a correr”, “ahora si CERO tacos”, “se acabaron las tortas de tamal”. Y así, cientos de promesas que desafortunadamente, ante la presión social, a veces no es tan sencillo lograr. 

       Lo ideal será siempre la mesura, y la elección de acuerdo a nuestros intereses personales, condiciones de salud, decisiones propias y sobre todo “Planeación”. Si organizamos nuestros tiempos y necesidades alimenticias seguramente tendremos la oportunidad de hacer comidas más sanas y será más fácil hacerlas y sobre todo consumirlas.

       Saber cuáles son tus insumos “dedicados”, especiales o personalizados, según tu grupo sanguíneo, biotipo, nivel enzimático y testimonio de condición actual, también ayuda a que esto sea mucho más fácil de hacer, y sobre todo que impacte positivamente en tu Salud.


       Para esto y más, recuerda: www.trofoterapia.com
 
Y que el 2016 esté lleno de Amor, Paz y Salud en todos nosotros, ¡felicidades!

domingo, 29 de noviembre de 2015

¡Come bien!



Siempre nos han dicho, desde niños, “come bien”, “aliméntate sanamente”, “no comas porquerías”, pero si nos regresamos un poco, puede surgir la pregunta; aparte de los ingredientes, origen, insumos, marcas, procesos, y demás… ¿Cómo es comer bien?
 
       El proceso mecánico de alimentarse requiere varias funciones de nuestro organismo, unas conscientes y otras no, es decir, unas las realizamos nosotros y otras nuestro sistema por nosotros, básicamente las masticación y los procesos de desplazamiento del quimo (nombre que se le da a la comida liquidificada que pasa del estómago al intestino delgado, ya mezclada con nuestros jugos gástricos), y por último, la formación de materia fecal y su expulsión.

       Pero si nos detenemos tan solo en la boca, existen dos procesos fundamentales e importantísimos para una buena digestión. Masticar y ensalivar.

       Es real que esto depende de una buena salud dental, (por eso hay que cuidarla, pero eso es otro tema) y desde el momento que llevamos a la boca el alimento el proceso se debe hacer de manera consciente mas no tensa. Masticar implica no necesariamente contar las veces que lo hacemos, sino percibir la textura que logramos con esta acción; hay alimentos que por su consistencia requieren más repeticiones, y algunos otros que aparentemente no, sin embargo aunque sea una consistencia blanda, tal como un plátano, algún postre cremoso o verduras cocidas, se requiere que la textura final al deglutirla o tragarla esta sea líquida en más de un 80%.

       Siendo alimentos líquidos, tal como un “jugo verde”, o un yogurt por ejemplo, el tema de la masticación puede no ser necesario, pero si la ensalivación, entonces tenemos la tarea de mezclar con saliva lo que no requiere masticarse.

       Esto se logra al tomar el trago, que no sea mayor a la cantidad que podemos mantener en la boca, revolver con la lengua y tragar o pasar. De esta manera se logra que el alimento, sea blando o duro tenga un contacto pleno con las enzimas de la saliva, aparte de un reconocimiento papilar que permite reconocer sus características de sabor y químicamente de composición para generar los jugos gástricos necesarios para su desdoble enzimático y protéico.


       Cuando no masticamos lo suficiente, y llegan al estómago pedazos enteros de comida los efectos son adversos siempre:

       Agruras

       Acidez

       Dolor

       Y en el peor de los casos pudiera darse hasta un proceso de ahogamiento.

La saliva es la primera enzima que comienza a trabajar en esta descomposición, entonces a la hora de comer, recuerden, que sea tranquilos, hablar lo menos posible, sin hacer un acto aburrido, pero si dedicando atención especial a tan necesaria acción.

    ¿Qué beneficios?

    Procesos digestivos más cordiales, mejor aprovechamiento de los nutrientes, sensación de saciedad más pronta, degustación más fina, control y baja de peso... "ahi no más"


     ¡SaludOS!

domingo, 11 de octubre de 2015

No necesariamente “Somos lo que Comemos”





Seamos objetivos, los términos "Historia" o "Histórico" tienen una gran carga de pesadez académica que desde que se escriben, o leen, espantan. Aplicable a cualquier situación, área, disciplina, persona o cosa, la Historia es inseparable de su Evolución, y por más que se quiera ignorar, todo, absolutamente todo es resultado de su desarrollo, impacto y trascendencia a través del tiempo.
 
       Sin duda, grandes descubrimientos, inventos o hechos que han marcado hitos en la cronología de vida del Ser Humano, tienen en personas claves a sus “padres” o “madres” por ser quienes fueron la piedra angular en la puesta en marcha de algo o incluso en la difusión de algún concepto de Vida tal vez, pero eso no lo marca ni la persona misma, ni sus allegados (si no, caemos en Ego). Es nombramiento o una consecuencia que se da naturalmente.

       Dentro del cuidado de la Salud a través de los alimentos me atrevo a decir que el establecimiento de “paternalidades” viene a ser una carrera que se corre actualmente con ánimos de protagonismo, egocentrismo y monopolio en beneficios totalmente personalizados, al erigirse figuras humanas que se auto proclaman como padres de formas de alimentación que ya existían desde hace siglos; simplemente, la curación o restitución de la salud a través de lo que se come es resultado de una necesidad vital que es simplemente el subsistir.

       Se come por supervivencia simplemente. O sea, no hay “padre” o “madre” de la Alimentación en si.

       Se elige qué se come por oportunidad. Las circunstancias que determinan qué se puede comer son totalmente variables.

       Se crea lo que se come por posibilidad. En su desarrollo, la Alimentación se suma a otras disciplinas para satisfacer intereses especiales y muy específicos.

       Se selecciona qué se come por convicción (personal o mediática). Debido al impacto personal de los insumos en cada ser en particular, y aquí la variable más considerable es la influencia de los medios.

       SE ELIGE, SE PREPARA Y SE COMBINA LO QUE SE COME POR TÉCNICA TROFOTERAPÉUTICA…

¡Ah, la Historia, la historia…!

Nicolás Capo, 1899 – 1977. Creador de la Trofología o “ciencia de la alimentación” encarnó el sector más radical y a la vez más consecuente del naturismo siendo el precursor indiscutible de lo que años más tarde la ciencia reconoció como higienismo o “higiene vital”. Hoy bien llamada TROFOTERAPIA.

Pitágoras, 572 – 469 a.C. Aparte de las matemáticas, practicó el vegetarianismo desde antes de Cristo y si es el padre o no, no lo supo.

Donald Watson, 1910 – 2005. Fundador del concepto veganismo en el siglo XX, y él no se proclama como “padre” del mismo.

Felipe Hernández Ramos. Actual. Como pionero de la nutrición Ortomolecular, lo cual es consenso científico y está actualmente en desarrollo, implicando a muchas más personas.

La Alcalinidad como concepto existe desde hace eones, sin embargo el Dr. Robert O. Young 1952 – (    ), la retoma y propone como factor primordial de la dieta, mas no se proclama como “padre” de.

       El Arte de Vivir, que en sánscrito se conoce como Ayurveda, tiene más de 6000 años de antigüedad, y ¿quiénes sean sus padres?, ahora no se sabe; nosotros sus hijos e hijas, no tenemos más que tomar lo que nos hace bien de las diversas técnicas existentes, realmente practicarlas, y de ser posible mejorarlas.

       En nuestros días, más allá de los protagonismos, creo debemos entender que el desarrollo de las disciplinas que benefician o impactan positivamente al organismo, son resultado de la experiencia, conocimiento y propuesta de muchas personas. Todo es y se dirige a los patrones multidisciplinarios para ser cada vez más asertivos e incluyentes en los beneficios que se logran por la dedicación a tal o cual rama de la Alimentación en este caso.

       La siguiente entrada trofologueará sobre el origen, desarrollo y concepto de la Trofología y la Trofoterapia, su visión histórica y actual… a fin de cuentas es muy sencilla y, como dice una entrada anterior de este blog, ¡Todos somos Trofólogos!.

domingo, 16 de agosto de 2015

"Dumbo, Yo Soy tu Padre"


Creo que hasta ahora ha quedado claro que “Trofologuear”, no incurre exclusivamente en el terreno de la Alimentación. Una forma de ver la acción de “trofologuear”, es estar al tanto de los tóxicos que se ingieren, por cualquier vía, o a los que se está expuesto cada uno de nosotros y nuestros seres queridos en el día a día, en este caso, los “peques”.

       Hace unas semanas se presentó en la Cineteca Nacional un ciclo de películas “de Disney”, en versiones originales, y de entre la Cenicienta, Pinocho, Bambi, y otras historias más, Yo fui invitado, en familia, a ver Dumbo. Sin duda, y abriéndose al tema de los valores, resulta ser una historia conmovedora; tanto de superación, de autoestima, aceptación, fortaleza, amor y valentía. Es decir, un coctel de emociones que a la fecha entiendo se perciben un tanto lejanas en ciertas aficiones lúdicas de los infantes. 

       No me quiero meter al tema de “pérdida de valores” porque definitivamente es necesario considerar que “son otros tiempos”, otros medios, nuevas tecnologías y una enorme cantidad de conexiones mediáticas y/o mercadológicas que existen en torno a un mismo tema o personaje de ciencia ficción. Retomando a Dumbo, o Pinocho, y hasta al mismísimo Bambi, no dejan de ser unos “dramones” pero en donde “la estética” de la imagen que se percibe es más “ligera”, en el sentido de los estímulos. Me explico:

       Pensemos en Star Wars, o “La Guerra de las Galaxias”; es una historia más de la eterna lucha del Bien contra el Mal, y la constante penuria del Ser Humano entre estar de un lado o del otro, a la par, conlleva temas de odio, traición, secretos, un poco de violencia emocional, -la física esta muy controlada-, disparos, batallas, e incluso, incesto dada la “relación” que llega a sospecharse entre Luke y la Princesa Leia, quienes resultan ser hermanos. Todo esto contrasta con la “tierna” digamos, historia del elefantito orejón que es “buleado” por la banda, pero que resulta ser un maestrazo en artes circenses, por su exclusiva habilidad de entre los elefantes, de poder volar.

       Ahora, si bien estas dos historias no son dirigidas al mismo público, hay versiones animadas para televisión de “La Guerra de las Galaxias” producidas por fabricantes de juguetes, en las que se “infantiliza” la historia, pero mantiene los mismos mensajes para “compitas” de 4 – 5 años. Y entonces ya se inmiscuye el concepto del odio, de la lucha, la venganza, la destrucción, el aniquilamiento, y más emociones “tensas” en edades que definitivamente creo, deberían estar viviendo o percibiendo los conceptos de Amor, Aceptación, Protección, Solidaridad, e insisto, no es que la otra historia no los tenga del todo, pero la estética indudablemente no es la misma.

       Simplemente el estímulo que se logra se detecta inmediatamente en el actuar de los niños y niñas; verse identificado con un súper héroe infantilizado, (porque hay capitancito américa, hulkito, spidermancito, ironmancito y todos los que quieran) los hacen actuar, pelear, combatir, y a la vez, angustiarse, tensarse y adoptar las emociones de su personaje favorito, hasta el grado de gritar igual o hasta enojarse a un nivel personal alto. Obviamente las “novelas de Disney” no se quedan atrás en el dramatismo, y lo mismo puede resultar angustiante un venadito abandonado, o huérfano, o una chica maltratada por sus hermanas, en fin…

       Como siempre, esto es debate, y así queda, porque sin duda habrá personas que no les resulte nocivo que se perciban disparos, golpes, explosiones destrucción “malévola”, aun en estas versiones para menores, y que cada vez quede más atrás historias con diálogos sobre el poder o trascendencia de la mentira como en Pinocho, o las absurdas bromas de un “Pájaro Loco” (en caricaturas, lo cuál es otro tema) que son francamente inocuas y conservan un alto grado de inocencia, la cual debería permear Siempre en nuestras Vidas. Así como en la alimentación, -ahora si-, el “retorno a lo natural” es una de las claves para deshacerse de los tóxicos, sean físicos o emocionales. Y como hemos dicho, ya que todo esta íntimamente conectado, hasta con estos detalles de ¿qué es lo que vemos?, podemos ir controlando o “dosificando” nuestros niveles de acidez tanto física como emocional.
       O ¿no me digan que intentar dormir después de ver en la noche tres capítulos de  “The walking dead”, se duerme muy tranquilo? Aparentemente si, por el cansancio, pero emocionalmente para nada, y de ahí el desgano al otro día, fatiga, ganas de estar come y come carbohidratos... insisto, todo está relacionado. ¡Ojo con lo que vemos!

       ¡SaludOS!

domingo, 9 de agosto de 2015

La Salud no tiene Remedio…(s)




Agua con limón, para mejorar la digestión… 


Sandía, con lo blanco y las semillas, para despertar “la Alegría”…


¿Se le cae el cabello? Molonqui para dama o caballero…


       Así es como se percibe la posibilidad de restituir o mejorar ciertas condiciones de Salud que han ido mermando “naturalmente” con el tiempo. Es muy cotidiano escuchar y ver en las calles puestos ambulantes con productos para mejorar casos comunes, y difíciles, como diabetes, piedras en el riñón, problemas de hígado, falta de sueño, baja potencia sexual y más, mucho más.

       Estos puestos, y a veces tiendas formalmente establecidas, que ofrecen estas soluciones naturales no están tan errados, y el “remedio” que ofrecen es realmente el indicado para mejorar tal o cual condición de salud que nos viene aquejando y que hemos descuidado. Siendo realistas, la oferta de productos y formas naturales para solucionar condiciones de salud adversas existen, pero el asunto que no permite la eficacia total y contundente de los beneficios que se ofrecen a través de estos productos es la condición actual de la persona en específico.

       Me explico: Regularmente pensamos que las condiciones de salud adversas nos llegan naturalmente “por la edad”, y si bien el factor tiempo es determinante, no es NECESARIO que a su paso traiga de regalo las enfermedades. Sin embargo la correlación “edad / falta de salud” se cree normal y de nuevo “natural”. Ese es un factor, y el otro es, como hemos hablado ya en tres entradas anteriores, la ACIDIFICACIÓN general de nuestro organismo.

       Esta acidificación (casi normal por el paso del tiempo) es causante de dos circunstancias específicas: UNA, de condiciones crónico – degenerativas prematuras, prevenibles y corregibles al mejorar esta condición. Y la OTRA que provoca, es que precisamente toda esta gama de ofertas naturales para mejorar o solucionar condiciones de salud NO FUNCIONE DE MANERA CORRECTA.

       El cuadro es sinceramente contradictorio, imaginemos: Va la persona por la calle, “en familia”, y de cierto es que ya ha presentado dolores al orinar, pero en el restaurante que acaba de visitar, ya se bebió un refresco light, si le puso sal de mesa a su comida, y ésta fue un tanto grasosa porque “en la semana se cuida” y el fin de semana es para darse “ciertos gustos”… Ok. Pero entonces escucha que el te de “no se que hierbas” (no se puede recomendar algo así de la nada) limpia el riñón, mejora el aliento, quita lagañas, (porque los vendedores le echan de su cosecha), aparte “recoge bilis”, y casi casi hasta blanquea la ropa. Obvio estamos exagerando, porque para vender se promete mucho a veces. Sin embargo no hay duda de que la herbolaria ofrecida sea buena, no invasiva, amigable y hasta eficaz para la condición que nos aqueja, pero…

       Va de nuevo, la acidificación que existe en nuestro entorno es tan alta que no permite la acción de “los remedios naturales” y caemos en las contradicciones propias de estar al tanto de nuestra salud con opciones naturales porque “no nos gusta tomar medicamentos” y el círculo se forma; tenemos el síntoma, (originado por un mal consumo), optamos por el remedio natural y por lo mismo nos permitimos más “acidificación”, porque ya lo estamos “combatiendo”, por lo mismo mantenemos el entorno ácido, y el remedio, ante la ingesta tóxica definitivamente no trabaja, y la condición se mantiene e incluso empeora con el tiempo que perdimos en el transcurso de la dinámica de “ya le bajé y aparte estoy tomado el te para..." y aparte estoy tomado el te para..." condicis por el remedio natural, por lo mismo nos permitimos ma, no invasiva - s.nes de sa

       No hay remedio natural que pueda trabajar en un entorno ácido, ninguna hierba, infusión, fruta, polvo, extracto, ni nada que tenga pureza trófica va a prosperar en un ambiente acidificado. Es necesario alcanzar esta pureza sistémica para que la “farmacéutica natural” tenga en nosotros terreno de acción.

       De lo contrario, y así lo tiene pensado la industria de los medicamentos: a males originados por altas dosis de acidez, más acidez con la química, sí, se ve solución momentánea, pero de que se impacta de otra forma, de eso no hay duda. Nosotros tenemos la decisión: mantener acidez y remediar momentáneamente con más acidez, siempre considerando el indudable impacto a futuro; o alcanzar pureza trófica, erradicar acidez, y cuando se presente circunstancialmente alguna condición adversa tratarla realmente de forma eficaz y eliminarla definitivamente de nuestro entorno, NATURALMENTE.

¡SaludOS!dica en que lo remedio de la entorno  condicis por el remedio natural, por lo mismo nos permitimos ma, no invasiva - s.nes de say hasta empeora con el tiempo..dinámica en que lo remedio

sábado, 18 de julio de 2015

LA ACIDEZ




Hablemos del pH… ¡Como si fuera fácil! Es todo un tema en la Química en general, por lo esencial del señor Hidrógeno, y en la Alimentación siempre ha sido un tema someramente tratado, siendo que es determinante para nuestro estado general de Salud.

       “¡Alivia la acidez!… toma un antiácido, contra la acidez…” dictan los anuncios de t.v., consejos de amigos, familiares o del mismo farmacéutico, y hay decenas de productos que prometen aliviar los malestares de los efectos de estas reacciones químicas dentro de nosotros, sin jamás voltear a ver el origen de estas condiciones gastroesofágicas, y añadiendo las emocionales, o sea “gastroesofagicoanímicas”*

       ¿Qué está sucediendo dentro de nosotros
cuando estamos con agruras, malestar,
regurgitaciones, mal dormir,
inflamación, ardor y otros síntomas más?
      
       Pues que la batalla química interna está a todo lo que da. Y todas las fuentes de acidez están ganando y literalmente cociendo químicamente nuestro interior gástrico, que puede ser desde la boca hasta el ano… Esta batalla o reacción química libera energía como calor, efervescencias, ruptura de moléculas, producción de gas, creación de otras sustancias químicas y más. Eso es lo que está pasando dentro, eso es lo que inflama, arde, duele, o nos pone bien “gaseosos”.

       Una de las razones principales es el consumo de lácteos, no hay duda, de hecho hasta algunos galenos “conscientes” ya recomiendan “dejar la leche”, sin embargo si se desea erradicar estas condiciones, es indispensable dejar por la paz, y de una buena vez y para siempre, si, así de radical, el consumo de leche de vaca y sus derivados lácteos, mas no los fermentados, es decir, yogurt, jocoque y requesón, se salvan.

       Dar este paso es sustancial en la mejoría de síntomas (y a veces hasta para su solución total), desafortunadamente la industria láctica nos presenta estos productos con campañas de hostigamiento intentando convencer que la leche light cae mejor, que la descremada “no engorda”, que la deslactosada “le va bien a los alérgicos”. Aparte de que si llegas a los 40 está la que tiene Omega 3, hay la “Silver”, deslactosada light, semi descremada, entre otras, aparte de su dudoso "gran aporte de calcio". Para los infantes las hay saborizadas, coloreadas y azucaradas. Aparte la gama de derivados como los quesos untables, o los amarillos, dedos de queso, en fin… la oferta es inmensa.

       Y esto es solo el tema lácteo en torno a la acidez estomacal, que es la razón de esta entrada del blog, pero repito, es actualmente “La Razón” principal de los malestares gástricos más comunes de la población. Y al ser esto tan generalizado, es obvio que los paliativos están a la orden del día y hace que el “sentirse mal” sea algo normal, común y fácil de remediar en cualquier farmacia.

       Ver esto “normal” es abrir la posibilidad de gestar silenciosamente males más importantes y drásticos como cánceres de esófago, estómago, colon y recto.

         La ACIDEZ también la provocan los refrescos y las harinas blancas, ambos por la refinación tanto del azúcar contenida en las sodas (y sus ácidos como el fosfórico), como de las harinas en galletas, pastas, frituras, etc… que al entrar a nuestro organismo tendrán forzosamente que generar una reacción adversa con la Alcalinidad “quasi” natural de nuestro interior.

         Básicamente el mensaje en esta ocasión es adherirse a una alimentación alcalina, ya que la ACIDEZ por si misma no se puede tratar en una sola entrada de blog; de hecho será un tema continuo, y más allá del factor químico, es necesario ahondar más en lo que la provoca, y evitarlo. Por lo mismo, y para dejarlos descansar en domingo de tanto leer, la tarea será solamente no comprar lácteos para la semana entrante, ¡experimenten el cambio!, nada pierden; y para mi hacer otra entrada en torno a este tema, que ojo, no es lo mismo la acidez estomacal, que la acidificación del organismo.

         ¡SaludOS!

* ya hablaremos...