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domingo, 6 de noviembre de 2016

Monster Chef “Senior” (Parte 1)…


 
No dejemos de considerar que es una producción para televisión abierta, -no en vivo, y con repeticiones-, no dejar de tomar en cuenta que también hay un sinfín de intereses encontrados por las menciones publicitarias, y finalmente rematar con el manejo visual de las emociones o sentimientos de los concursantes de manera dramática o telenovelesca; así probablemente esta crítica no tiene lugar al querer ser objetivos o imparciales, ya que sin duda se mezclan los ingredientes idóneos para lograr ser en estos momentos uno de los “realitis” con mayor audiencia en la televisión mexicana.

Ser chef es una opción en la oferta académica profesional universitaria, y toda una oportunidad en el mercado laboral cuando se tienen las cualidades, calidades y amistades necesarias para posicionarse dentro del universo culinario. De no tenerse éstas, el destino final, aun tras una impecable carrera, será abrir una tortería más, o una cocina económica con tintes muy minimalistas europeos poco baratos, y sí extraños para paladares que no consideran combinar el frijol con el paté de foie, o la flor de calabaza con jamón serrano.

En este blog ya hemos planteado la siguiente pregunta: ¿quién nos enseña a comer, a alimentarnos?, mas no a preparar platillos ¿correcto?.

Pues en esta ocasión tenemos a esta producción que pretende exponer lo fácil que es realizar unos clásicos tamales en 30 minutos, o descuartizar y preparar codornices (sin cazarlas) en 45. Otra gran enseñanza es el confitar, sin escatimar en el uso de la manteca de cerdo, o el uso de pan de caja para emparedados “gurmet”, y hasta el empleo de sazonadores concentrados comerciales de deshechos de pollo aun entre grandes candidatos y candidatas al reconocimiento de ser chef maestro. Consideremos también que estos personajes se autonombran chefs por su gusto por la preparación de platillos como herencia familiar, sin embargo no se observa en ellos la vocación, mas que en el más joven de ellos por efectivamente estar en curso de la licenciatura en gastronomía.

Es bien sabido que la tv abierta comercial no pretende educar a su público, de hecho, su misión no oficial es la generación de confusión en temas relevantes como la economía, la cultura general, la sexualidad o la política, pero obvio, lo que más nos importa aquí es el tema de la comida.

Sin duda es un tema en el que nos extenderemos por más de una entrada, ya que debido al gran poder de la “teve”, se está generando un efecto de “culturización” gracias a la inspiración y manejo de emociones que logran estas emisiones, más adelante platicaremos de otra que ya están promocionando.

Para terminar esta entrada, ¿qué consideras más importante en la alimentación, la rapidez o la tradición, la practicidad o la experiencia?, y ¿quién consideras Tú, que te haya enseñado a comer?

 Ayúdanos con tu respuesta...

 ¡Provecho!

domingo, 20 de diciembre de 2015

Las Piñatas (bombas de azúcar)

Originarias de China, para la celebración de sus años nuevos, las Piñatas son de los más importantes rituales de congregación en diversas celebraciones. Esta tradición tan mexicanizada ya, llega al país como herramienta de evangelización, por lo cual encierra un gran número de simbolismos, entre ellos el significado de los picos que representan los siete pecados capitales, entre ellos, ¿cuál?, obvio… La Gula.
 
       Seguramente, desde antes, en territorio mexicano habría también un tipo de ritual por el estilo, que consistiera en colgar algún contenedor para ser abatido a golpes y obtener lo que hubiera en su interior. Lo que es de tradición cristiana son los picos y su significado, que el ser vendado sea la fe en la guía de Dios, el palo el poder de la virtud y el contenido representando la Verdad y los dones de la Naturaleza como premio a la Fe y a la Perseverancia.
       Bueno, ¡va!...
       Esperarse un año para ingerir una cantidad tal de azúcar sería un tanto “válido” si no se vuelve a comer azúcares tan refinados y jarabes, colorantes y mil químicos más ¡durante todo el año!.
       Veamos, actualmente esta legendaria tradición ha convertido cada posada, y cada fiesta que presenta u ofrece piñata en un botín de dulces enorme al cual sucumben niños y adultos. Y lo que de antaño era una fuente de frutas, cacahuates y algún postre elaborado a mano, al día de hoy son paquetes y contenedores de polvos, harinas, geles, pastas y azúcar… mucha mucha azúcar.
       Es sumamente conocido el ciclo perpetuo de adicción a este veneno blanco. Primero se consume, el nivel de azúcar en sangre se eleva y se libera dopamina, lo cual es la “droga” que tanto engancha al cerebro. Se segrega insulina para nivelar este pico, y se “desaparece” el azúcar convirtiéndose en grasa. Al caer rápidamente el nivel, se genera el ansia y el hambre por más “combustible”, y el ciclo se repite.
       Sin duda es del gusto de los niños y las niñas el acontecer de las piñatas, pues la congregación en medio de cantos, risas, luces, hacen demasiado atractiva esta celebración, la cual podría ser también inicio de un pequeño pero sustancial cambio de hábitos, porque como mencionamos más arriba, si fueran estas ocasiones las únicas al año tal vez sería justificado, pero habría que sumar las mismas cenas tradicionales, el refresco al por mayor en cada cena, y rematamos con la bomba de dulces, parecerá inocuo, pero de verdad no lo es.
       No es para nada tomar la actitud de “Grinch” en las fiestas, en lo absoluto. Es necesario aplicar la consciencia alimenticia en momentos realmente trascendentales de la vida de los infantes, y donde aun más se va a grabar el mensaje de lo que es positivo para ellos, y lo que no lo es. No podemos justificar el exceso por la celebración misma, sea la que sea. Ninguna fiesta, a no ser una bacanal orgiástica con ese fin real, conlleva el sacrificio a la salud que actualmente se le confieren a las celebraciones de cualquier tipo excediendo siempre en las cantidades de alcohol, tabaco, consumo de tóxicos, desvelo y más, impactando poco a poco nuestra salud. Muchas veces, el ofrecer de más en las fiestas es cuestión de estatus, pero el hecho de consumir de más, de lo que sea, es cuestión de conciencia personal a favor de nuestro bienestar.
Felices fiestas, nos vemos en www.trofoterapia.com