Viendo a la Trofoterapia como verbo, viviendo su acción y su práctica con la Trofología; pero abarcando otras áreas de la Salud Integral Humana, con un poco de Reflexión.
domingo, 3 de enero de 2016
Hay dos clases de personas...
Las que se alimentan y las que creen que se alimentan bien, y como estamos aun desvelados por estas recientes fechas, y leer es lo menos atractivo hoy:
Esto lo explica todo... (dale click)
Les deseamos un feliz y trofológico 2016.
¡SALUD!
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domingo, 27 de diciembre de 2015
Los 10 temas del año... ¡con propuesta!
“La Acidez”, “Cambio de hábitos”, “La Salud no tiene
Remedios”, “Colesterol”, “No es lo “mesmo””, “Maestro, Sensei o Gurú?...”
No necesariamente “Somos lo que Comemos”, “El
impacto publicitario”, “Para
Ma… ñana, a mamá” y “Más acidez”… Y
el que te interese lo encuentras en esta lista de aquí a lado
>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>
¿Qué nos importa realmente en tema de Alimentación?...
Según nuestras estadísticas, “los remedios”. Bajo el entendido de que
regularmente existe una solución a lo que sabemos nos provocamos, hemos desarrollado
una dinámica gastronómica basada en el “no
pasa nada, tú dale, ahí luego vemos, después te tomas tal o cual cosa, y ¿qué
hay para el desempance?, lo comido y lo bailado nadie te lo quita”, y más. Eso
es real y sumamente válido ya que está amparado por el “bendito” libre albedrío,
sin embargo el riesgo se encuentra en el momento en que nuestra alimentación
cotidiana, -si bien, no de todos los días, prácticamente de cada fin de
semana-, se convierte en reflejos o flashazos de lo que son las grandes
comilonas de celebración, y de comenzar con el uso de la sal de uvas, el trago
de “pepto” o la ranitidina como si fuera cualquier cosa, se puede llegar a prácticas
más extremas como provocarse el vómito para poder comer más y más. Y eso, aquí y en China, está mal por donde se
quiera ver. No hay justificación, salvo
que sea parte de desórdenes neurológicos y emocionales más importantes y que
requieren de ayuda profesional integral.
¿Qué si está para no perdonarse ni
mesurarnos en asuntos de bacanales gastronómicas y dejar a un lado el pesar o
remordimiento por lo que comemos? Aquí
una propuesta:
El
Cumpleaños, boda y respectivos aniversarios, otros sacramentos religiosos
siendo organizador y/o protagonista, y de cualquier creencia.- Tu lo decides, y
es parte de tus convicciones punto.
El Año Nuevo,
sea católico, chino, judío… etc.- Es convención social indiscutible, totalmente
tradicional y presenta grandes oportunidad de degustación.
Logro
académico o profesional.- Te recibes, logras la maestría, entras a la uni; un
ascenso, cambio de lugar de trabajo. Apertura de negocio… ¡Celébralo!
Durante
viajes de placer.- Sin palabras, busca lo más sano, pero no dejes de probar LO
QUE SE TE DE LA GANA…
Alguna
invitación especial.- De esas en las que literalmente no puedes decir que “No”,
por la oportunidad tan grande que representa, sea la compañía, el lugar mismo o
la trascendencia de la invitación.
Otras
celebraciones locales, patrióticas, escolares y/o laborales, de verdad, NO
ESTAMOS OBLIGADOS A “ENTRARLE”, piénsalo.
¿Qué está de pensarse en el caso de
relacionar o justificar una comilona de nivel, y que en verdad no vale la pena
el “sacrificio”?... Que gane el equipo favorito (esto puede suceder cada
fin de semana si eres aficionado de muchos deportes), “salir de antro” (esto
puede ser de jueves, viernes y sábados), celebrar el cumpleaños de compañeros
de trabajo (regularmente dependiendo de las políticas internas se realizan
celebraciones mensuales generales, sin embargo los festejos “clandestinos”
digamos, siempre se dan, y se basan solo en frituras, refrescos y comida (?) de
relleno.
Y así nos
inventamos muchas circunstancias más para comer cosas durante el año que tendrá
repercusiones en nuestra salud, sin lugar a dudas…
Ahora que
empieza un nuevo año, no se trata de propósitos radicales, “ahora si salgo a
correr”, “ahora si CERO tacos”, “se acabaron las tortas de tamal”. Y así,
cientos de promesas que desafortunadamente, ante la presión social, a veces no es
tan sencillo lograr.
Lo ideal será
siempre la mesura, y la elección de acuerdo a nuestros intereses personales, condiciones
de salud, decisiones propias y sobre todo “Planeación”. Si organizamos nuestros
tiempos y necesidades alimenticias seguramente tendremos la oportunidad de
hacer comidas más sanas y será más fácil hacerlas y sobre todo consumirlas.
Saber cuáles
son tus insumos “dedicados”, especiales o personalizados, según tu grupo
sanguíneo, biotipo, nivel enzimático y testimonio de condición actual, también
ayuda a que esto sea mucho más fácil de hacer, y sobre todo que impacte
positivamente en tu Salud.
Para esto y
más, recuerda: www.trofoterapia.com
Y que el 2016 esté lleno de Amor, Paz y Salud en todos nosotros,
¡felicidades!
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domingo, 20 de diciembre de 2015
Las Piñatas (bombas de azúcar)
Originarias de China, para
la celebración de sus años nuevos, las Piñatas son de los más importantes
rituales de congregación en diversas celebraciones. Esta tradición tan
mexicanizada ya, llega al país como herramienta de evangelización, por lo cual encierra
un gran número de simbolismos, entre ellos el significado de los picos que
representan los siete pecados capitales, entre ellos, ¿cuál?, obvio… La Gula.
Seguramente, desde antes, en territorio mexicano habría
también un tipo de ritual por el estilo, que consistiera en colgar algún
contenedor para ser abatido a golpes y obtener lo que hubiera en su interior.
Lo que es de tradición cristiana son los picos y su significado, que el ser
vendado sea la fe en la guía de Dios, el palo el poder de la virtud y el
contenido representando la Verdad y los dones de la Naturaleza como premio a la
Fe y a la Perseverancia.
Bueno, ¡va!...
Esperarse un año para ingerir una cantidad tal de azúcar sería
un tanto “válido” si no se vuelve a comer azúcares tan refinados y jarabes,
colorantes y mil químicos más ¡durante todo el año!.
Veamos, actualmente esta legendaria tradición ha convertido
cada posada, y cada fiesta que presenta u ofrece piñata en un botín de dulces
enorme al cual sucumben niños y adultos. Y lo que de antaño era una fuente de
frutas, cacahuates y algún postre elaborado a mano, al día de hoy son paquetes
y contenedores de polvos, harinas, geles, pastas y azúcar… mucha mucha azúcar.
Es sumamente conocido el ciclo perpetuo de adicción a este
veneno blanco. Primero se consume, el nivel de azúcar en sangre se eleva y se
libera dopamina, lo cual es la “droga” que tanto engancha al cerebro. Se
segrega insulina para nivelar este pico, y se “desaparece” el azúcar
convirtiéndose en grasa. Al caer rápidamente el nivel, se genera el ansia y el
hambre por más “combustible”, y el ciclo se repite.
Sin duda es del gusto de los niños y las niñas el acontecer de
las piñatas, pues la congregación en medio de cantos, risas, luces, hacen
demasiado atractiva esta celebración, la cual podría ser también inicio de un
pequeño pero sustancial cambio de hábitos, porque como mencionamos más arriba,
si fueran estas ocasiones las únicas al año tal vez sería justificado, pero
habría que sumar las mismas cenas tradicionales, el refresco al por mayor en
cada cena, y rematamos con la bomba de dulces, parecerá inocuo, pero de verdad
no lo es.
No es para nada tomar la actitud de “Grinch” en las fiestas,
en lo absoluto. Es necesario aplicar la consciencia alimenticia en momentos realmente
trascendentales de la vida de los infantes, y donde aun más se va a grabar el
mensaje de lo que es positivo para ellos, y lo que no lo es. No podemos
justificar el exceso por la celebración misma, sea la que sea. Ninguna fiesta,
a no ser una bacanal orgiástica con ese fin real, conlleva el sacrificio a la
salud que actualmente se le confieren a las celebraciones de cualquier tipo
excediendo siempre en las cantidades de alcohol, tabaco, consumo de tóxicos,
desvelo y más, impactando poco a poco nuestra salud. Muchas veces, el ofrecer
de más en las fiestas es cuestión de estatus, pero el hecho de consumir de más,
de lo que sea, es cuestión de conciencia personal a favor de nuestro bienestar.
Felices fiestas, nos vemos en www.trofoterapia.com
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