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sábado, 18 de julio de 2015

LA ACIDEZ




Hablemos del pH… ¡Como si fuera fácil! Es todo un tema en la Química en general, por lo esencial del señor Hidrógeno, y en la Alimentación siempre ha sido un tema someramente tratado, siendo que es determinante para nuestro estado general de Salud.

       “¡Alivia la acidez!… toma un antiácido, contra la acidez…” dictan los anuncios de t.v., consejos de amigos, familiares o del mismo farmacéutico, y hay decenas de productos que prometen aliviar los malestares de los efectos de estas reacciones químicas dentro de nosotros, sin jamás voltear a ver el origen de estas condiciones gastroesofágicas, y añadiendo las emocionales, o sea “gastroesofagicoanímicas”*

       ¿Qué está sucediendo dentro de nosotros
cuando estamos con agruras, malestar,
regurgitaciones, mal dormir,
inflamación, ardor y otros síntomas más?
      
       Pues que la batalla química interna está a todo lo que da. Y todas las fuentes de acidez están ganando y literalmente cociendo químicamente nuestro interior gástrico, que puede ser desde la boca hasta el ano… Esta batalla o reacción química libera energía como calor, efervescencias, ruptura de moléculas, producción de gas, creación de otras sustancias químicas y más. Eso es lo que está pasando dentro, eso es lo que inflama, arde, duele, o nos pone bien “gaseosos”.

       Una de las razones principales es el consumo de lácteos, no hay duda, de hecho hasta algunos galenos “conscientes” ya recomiendan “dejar la leche”, sin embargo si se desea erradicar estas condiciones, es indispensable dejar por la paz, y de una buena vez y para siempre, si, así de radical, el consumo de leche de vaca y sus derivados lácteos, mas no los fermentados, es decir, yogurt, jocoque y requesón, se salvan.

       Dar este paso es sustancial en la mejoría de síntomas (y a veces hasta para su solución total), desafortunadamente la industria láctica nos presenta estos productos con campañas de hostigamiento intentando convencer que la leche light cae mejor, que la descremada “no engorda”, que la deslactosada “le va bien a los alérgicos”. Aparte de que si llegas a los 40 está la que tiene Omega 3, hay la “Silver”, deslactosada light, semi descremada, entre otras, aparte de su dudoso "gran aporte de calcio". Para los infantes las hay saborizadas, coloreadas y azucaradas. Aparte la gama de derivados como los quesos untables, o los amarillos, dedos de queso, en fin… la oferta es inmensa.

       Y esto es solo el tema lácteo en torno a la acidez estomacal, que es la razón de esta entrada del blog, pero repito, es actualmente “La Razón” principal de los malestares gástricos más comunes de la población. Y al ser esto tan generalizado, es obvio que los paliativos están a la orden del día y hace que el “sentirse mal” sea algo normal, común y fácil de remediar en cualquier farmacia.

       Ver esto “normal” es abrir la posibilidad de gestar silenciosamente males más importantes y drásticos como cánceres de esófago, estómago, colon y recto.

         La ACIDEZ también la provocan los refrescos y las harinas blancas, ambos por la refinación tanto del azúcar contenida en las sodas (y sus ácidos como el fosfórico), como de las harinas en galletas, pastas, frituras, etc… que al entrar a nuestro organismo tendrán forzosamente que generar una reacción adversa con la Alcalinidad “quasi” natural de nuestro interior.

         Básicamente el mensaje en esta ocasión es adherirse a una alimentación alcalina, ya que la ACIDEZ por si misma no se puede tratar en una sola entrada de blog; de hecho será un tema continuo, y más allá del factor químico, es necesario ahondar más en lo que la provoca, y evitarlo. Por lo mismo, y para dejarlos descansar en domingo de tanto leer, la tarea será solamente no comprar lácteos para la semana entrante, ¡experimenten el cambio!, nada pierden; y para mi hacer otra entrada en torno a este tema, que ojo, no es lo mismo la acidez estomacal, que la acidificación del organismo.

         ¡SaludOS!

* ya hablaremos...

lunes, 22 de junio de 2015

CON SU MISMO…



TRES MIL DOSCIENTAS CINCUENTA Y SIETE VISITAS, EN CINCUENTA Y SIETE DÍAS, SON CINCUENTA Y SIETE VISITAS DIARIAS, MÁS O MENOS.

APARTE DE LOS CORREOS RECIBIDOS A: axelarroyocabrera@gmail.com SERÍA ENCANTADOR LEER COMENTARIOS PUBLICADOS AQUÍ MISMO. ¡PARA ESO ES EL BLOG!

LO QUE SEA, HABRÁ COMENTARIOS CRÍTICOS QUE ME PIDAN QUE ME CALLE, JAJAJAJA… Y DE OTROS, SEGURAMENTE APRENDEREMOS JUNTOS, ¡ATRÉVANSE!

HOY ES DIA DE VIDEO, "ESTÁ BUENO", YO SUMO SEIS CELULARES EN MI HABER, Y ME DECLARO ANTIGADGETS EN UN 70%, ES DECIR, ME GUSTAN, PERO NO LE INVIERTO NADA, NO USO IPHONE Y MI MAC ES VIEJITA YA… PERO HAY QUIENES ¡¡¡UFFF!!!

APARTE DE QUE EN CASA OPTAMOS POR NO TENER TELEVISIÓN, CERO MICRO, Y REFRI CONVENCIONAL… GAS NATURAL, Y EL HORNO DE ADOBE JURO QUE LO VOY A VOLVER A USAR…


¡SaludOS!



lunes, 15 de junio de 2015

DUDAS EXISTENCIALES (Conciencia Alimenticia)

Desde hace décadas ya, la industria de alimentos procesados para consumo humano ha venido creciendo de manera vertiginosa con el fin de abastecer la demanda de comida que existe actualmente en el mundo, sin embargo, como toda empresa bien administrada, esta industria en su afán lógico de ganar más invirtiendo menos, ha optado por el uso de “herramientas” que permiten la elaboración de productos de apariencia natural, sin tener que esperar a que la Madre Naturaleza provea orgánicamente sus ingredientes, dándoles una venenosa capacidad de producción.

         ¿A qué ha llevado esto?... insisto, las empresas buscan abastecer un mercado ávido de productos para consumo, y que aparte, faciliten la vida, ¿por qué no? De ahí que sea tan atractivo el solo abrir el refri, destapar una botella, y tomar “leche”. A, licuar almendras (remojadas desde la noche anterior), colarlas, regresar a la licuadora, agregar ajonjolí (también remojado), unos dátiles o pasas, e igual un chorrito de vainilla, y voilá, una LECHADA… (todo esto somnoliento a las 06:30)

         En ambos casos, el factor es el Tiempo (y más adelante el impacto a la Salud).

         La industria alimenticia lo que nos vende es nuestro propio tiempo; hacer una sopa en tres minutos, un atole de avena de igual tiempo, unos tacos dorados para horno, también, de tRes minutos. ¿Bebidas?, jugo de naranja… de la botella, ¿exprimir arándanos? ¡Perdóooon!. ¿Frijoles en 45 minutos?... ¡Solo destapa, calienta y ya! Y qué decir del servicio a domicilio, 30 minutos o gratis, -no, pues pídete dos-, y ¡siempre son al 2 x 1 ya! Comida para bebé, no bueno… Igual, destapa, agrega agua y ¡SUCK!.

         Y para ahorrar todo ese tiempo, (que, ¿en qué se invirtió?), los productos tienen un sinfín, una amplia variedad, un excelente surtido de… ADITIVOS. Partamos de los conservadores obligados y “permitidos”, luego que el colorante para que se vea más mango, y más “goma” para que se vea más cremoso, y este otro polvito para que huela más bonito… En fin.

         Nos terminan dando, en honor a la calidad, higiene y practicidad necesaria, un coctel de químicos, que de alguna forma NOSOTROS estamos pidiendo. Reconozcamos.

         Para tomarse un isotónico o rehidratante natural después del ejercicio, hay que prepararlo, y al tomarlo posiblemente se le harán caras, porque no se ve ni sabe súper. Pero de que es 100% efectivo, lo es; pero si nosotros pedimos que sea frío, en una súper botella, de un color espectacular, y de sabor y olor dulce e inigualable… pues cómpralo en la maquinita, o en la tienda. Pero SABES, que lo que tomas ahí no es nada de lo que necesita tu organismo después de la cascarita. Mejor la caguama. (¿Lo dije y lo escribí, o lo pensé?) Bueno, en la entrada “El Impacto Publicitario” se señala el poder de los medios dentro de estas decisiones también.

         Esta entrada estaba pensada para platicar de una charla en particular, que tuvimos con alumnos de secundaria y preparatoria dentro de su escuela. Obvio salió el tema de la cerveza, de que si era “mala”… ¿Qué decir del contenido de 355ml de refresco de Cola, a la misma cantidad de una cerveza “clara”? Pero esto lo hablaremos en otra entrada.

"Garnacheando en la escuela"
"Garnacheando" en la escuela
         En esta ocasión el tema fue el Tiempo que nos “revende” la industria de los alimentos, y a costa de qué. ¿De hacernos propensos a diabetes, a hipertensión, a obesidad, a desgano, falta de energía crónica, de instalarnos en la gastritis y colitis eternas, etc…? De que sabemos que una salsa “Valentona”, en vez de una hecha en casa nos va a desgraciar el estómago, ¿lo sabemos, no?

         De que abrir un yogurt de marca, a esperar a colar los búlgaros esto es mejor, también.

         Del ejemplo de la lechada y de los jugos enfrascados, “pos” ¡ni qué decir! entre uno hacerlos y comprarlos.

         Entonces, por qué…

 ¿Por qué, Torito?...

         ¿Por quéeeee? Jajajaja…


¡SaludOS!