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lunes, 25 de mayo de 2015

¿Qué es esto de “Trofologuear”?


Este blog tiene un error fatal, lo reconozco. Hemos estado hablando de la Trofología en tono de verbo, y es real que la palabra aun no se asimila del todo. Expliquémosla…
        
         Trofología, por raíz etimológica tiene varias propuestas, según la RAE, “trofo” (τροφος) es “El que se alimenta”, pero también se señala como “nutrición” bajo otros usos, y “logía” (λογία) es tratado, estudio o ciencia. Con esto podemos “traducir” que Trofología es el “estudio del que se alimenta”, “tratado de la nutrición – alimentación”, pero ya en la práctica –que es lo que realmente importa-, yo la defino como una disciplina, sistema o estructura (y seguro estoy que con el tiempo será una ciencia, le duela a quien le duela) que trata la alimentación en toda aquella persona que lo hace de manera consciente.

         ¿Qué qué?

         Si, en quien lo hace conscientemente. Definamos.

         TODOS comemos ¿cierto?, pero ¿quién se alimenta? He ahí una gran diferencia. No es lo mismo deglutir guisos o preparaciones culinarias, tanto en casa como en la calle, para llenarnos o satisfacer el sentimiento de hambre, que avocarse a la búsqueda de beneficios alimenticios en lo que comemos. Y esto se adapta a todos los niveles económicos y sociales.

         La tendencia “natural” es buscar siempre lo mejor para uno mismo, como para la familia, y en cuanto a la comida considero que NADIE busca dañarse conscientemente con lo frito, lo procesado, lo congelado, lo “rápido”, etcétera. Pero como señalamos en “El ImpactoPublicitario”, de quien más recibimos información sobre “¿qué hay de comer?” es de la publicidad a través de medios masivos de comunicación, y ahí es donde se desvirtúa el concepto de “alimentarnos”.

         Nos plantean muy fácil hacernos una sopa en microondas, freírnos unos taquitos caseros congelados, estimular el crecimiento de los infantes con grandes cantidades de lácteos y polvos edulcorantes, obtener los beneficios de las frutas y verduras a través de jugos enlatados y más, mucho, mucho más en cuanto al engaño que recibimos sobre lo que nos ofrece la industria de los alimentos y lo que realmente nos aporta nutrientes a nuestra vida.

         Sin duda, y particularmente este tema del “engaño publicitario” da para muchas entradas más, y lo hablaremos continuamente. En esta ocasión sirva de nuevo el tema para ejemplificar ¿qué es esto de “Trofologuear”?, y habiendo ya entendido que la Trofología es el estudio que trata la Alimentación en toda aquella persona que lo hace de manera consciente, y que más adelante veremos ¿con qué fin trata este tema?, o ¿con qué objetivos y herramientas se logra?; entendamos el “trofologuear” como esta acción de estar atentos siempre de la calidad de lo que ingerimos, usamos, olemos, vemos y hasta de lo que escuchamos, porque sin duda e independientemente del tema específico de la Alimentación, todo lo que “ingresa” a nuestro cuerpo por los sentidos tiene forzosamente un impacto a corto, mediano o largo plazo en nuestra Salud, no solamente la toxicidad de la comida procesada nos afecta, también muchas cosas que usamos para el “cuidado” personal que nos embarramos (la cosmética), o cosas que vemos que nada nos aportan (T.V. comercial), o cosas que escuchamos y que no nos benefician en nada, o que solamente nos confunden.

Estar atentos de esos detalles y procurarnos lo mejor (y que nada tiene que ver con lo más caro), por consciencia, a favor de nuestro bienestar, eso, eso es “Trofologuear”.

¡SaludOS!

viernes, 22 de mayo de 2015

El Poder del Consumidor

Se dice que no hay nada nuevo bajo el sol, y es real, en el caso de Internet, hay tanta información que un solo portal, blog, página, servidor, etcétera, no podría almacenar toda la información que existe en torno al cuidado de la Salud.

         Aunque en la entrada anterior me quejo de la desleal y contundente competencia publicitaria, a favor de productos alimenticios de muy bajo poder nutricional, se muy bien que no se debe exagerar del todo y polarizar acerca de un tema. Y teniendo la maravillosa herramienta que es Internet, ¡pues aprovechémosla! Y para esto nada mejor que promocionar, difundir y compartir otros sitios que informan sobre asuntos relacionados a mejorar la calidad de lo que consumimos para alimentarnos.

         En este caso, el portal de http://elpoderdelconsumidor.org/, contiene unas notas muy claras, llamadas “Radiografías”, tanto de productos procesados como de naturales que son bastante objetivas y ayudan mucho a informar ¿qué nos estamos llevando a la boca?

         Hay también un video muy dinámico, claro, ameno e irónico sobre el tema del azúcar en los productos procesados que no tiene desperdicio. ¡Véanlo!


         Como digo en un principio, es muy poco probable que se pueda alojar toda la información en torno a un tema dentro de un mismo portal, y por esto son tan necesarios los enlaces, redes y sobre todo, difusión (el compartir, retuitear, postear, publicar otros sitios, etc.) por este medio tan, hasta ahora, democrático.

         Esta es una entrada corta para ceder el tiempo a que vean esta página (http://elpoderdelconsumidor.org/) que tiene información que pocos se atreverían a dar y que debemos aprovechar. De acuerdo al tema de este blog, sin duda, navegar por estas páginas como entre muchas otras cosas, es “trofologuear”.

         ¡SaludOS!


miércoles, 20 de mayo de 2015

El impacto publicitario



Una forma de ver a la Trofoterapia es desde su perspectiva “educativa”, ya que por medio de la práctica, y de las asesorías, lo que hace la persona interesada es aprender a comer.

         Pero, ¿en cuánto tiempo?
        
         En contacto directo con el "consultante" tenemos un tiempo total, digamos, de 12 horas de asesoría en un lapso de dos a tres meses, basado esto en las 5 fases que se entregan cada determinado tiempo en una “consulta” de dos horas cada una.

         Ese es el estimado, sin embargo, tanto hay prisas a veces por parte de la persona que acude, o que en ciertas ocasiones no terminan el proyecto completo, el hecho es que el tiempo para dar información siempre es escaso.

         ¿Por qué insistir en el tema de "aprender a comer", o acudir a las asesorías? Simplemente porque nadie educa de manera formal en el tema de alimentarse, y en Trofoterapia, insisto, luchamos, en muy poco tiempo, contra la exorbitante cantidad de impactos publicitarios que se tienen diariamente, y que generan convicciones ambiguas sobre la calidad nutricional de productos alimenticios anunciados en medios masivos de comunicación.

         Es decir, que los “grandes maestros” que nos convencen o educan en el bien comer es la tv, la radio o las sugestivas imágenes que vemos en espectaculares de calle. Y eso es 24 horas al día los 365 o 6 días al año. De ahí que se tengan convicciones tan arraigadas como el que la leche de vaca sea necesaria para el crecimiento, o que los jugos de caja aportan vitaminas y/o minerales naturales, que las bebidas coloreadas sean aptas para la rehidratación vital, o que un cereal de caja (con leche), nos va a quitar el estreñimiento.

         Aparte nos ofrecen la amplia gama de paliativos o atenuantes de los síntomas negativos que generan estos productos, con los severos impactos a la salud que esto genera.

         Es necesario percibir todos esos anuncios como estrategias de venta y no como intereses reales, por parte de los productores o fabricantes, de cuidar la salud o aliviar a las personas.

         Como trofoterapeutas, repito, solo tenemos espacios dentro de las asesorías o soportes, para impactar tal cual lo hacen los medios, sin embargo éstos lo hacen aunque uno no lo quiera; y la asesoría, la llamada o el correo preguntando algo requiere todo un proceso, que ralentiza la fluidez en la información.

         Ahora comenzamos abriendo espacios de enseñanza, de difusión y/o consulta. Aparte buscamos cómo difundir información que quede permanente y al alcance de las manos como puede ser este blog, a lo cual la retroalimentación es sumamente importante.

         Esperemos ver algún día espectaculares, comerciales o jingles de radio arengando, estimulando, convenciendo, proponiendo y afirmando, que hacer un proceso de desintoxicación de vez en cuando es benéfico para la salud. 

             ¡SaludOS!